martes, 20 de agosto de 2013

¿Cómo sería todo si vivieses en un mundo totalmente diferente al que ves todos los días?


Un mundo donde la gente no tiene expresión de ningún tipo y solo la palabra fuese la única posibilidad de expresión de los sentimientos. Sería algo extraño, ciertamente, y tendríamos que acostumbrarnos al cambio repentino que ello provocaría en nosotros. Si al salir a la calle y fuésemos a por una barra de pan y le dijésemos al panadero "buenos días" con una sonrisa en la cara, él nos respondería con la misma inexpresividad con la que ha estado durante toda su vida y no ha sabido cambiar.

Puede que nos frustrase la idea de tener que pasear cada día por unas calles donde no sabes si las personas tiene un buen o un mal día, donde incluso, tus propios familiares se ven absorbidos por esta epidemia de inexpresividad y que solo uno fuese capaz de ser expresivo. 

Claro está que la única forma de cambiar este momento es conociendo a cada una de estas personas y hablarles, enseñarles qué es la expresividad, que comprendiesen lo importante que es para las relaciones sociales como una sonrisa, una caricia, un gruñido o unas lagrimas. Todas y cada una de las emociones de los seres humanos son fundamentales para el crecimiento y desarrollo correcto tanto de la persona individual como de la gente corriente.

¿Qué pensarán ellos? ¿Pueden siquiera pensar en que algo así como lo que yo les cuento pueda ser posible? aún no he hallado una respuesta clara a esta pregunta. Pero sí una parecida. en todo caso estas personas sin emociones reflejadas en su estado físico dirían que esto que yo les cuento es una locura. que ellos eso no lo conocen y que jamás ocurrirá. Como se ha visto ya a lo largo de la historia que, en cuanto se desarrolla algo nuevo y capaz de revolucionar al mundo, una gran mayoría, por temor a lo que van a presenciar, se niegan a creer que eso sea posible.

No creen que haya una remota posibilidad de que ello pueda ser llevado a cabo. Creo que es la misma sensación que tendrían las personas sin emociones. Sin expresión.

Al caminar por la calle e intentando observar en ellos algún tipo de cambio, alguna mejora, no veríamos nada, a menos que se les enseñase y, en ese caso, creo que poco a poco podrían observarse cambios. Pero, hasta que ellos mismos no quisiesen darse cuenta de la necesidad de estos sentimientos y expresiones para mejorar la calidad de vida social que en ese momento padece, no hay manera de que notemos algún cambio significativo. Alguno lo intentará, de eso no me cabe la menor duda. Pero corre el peligro de ser tomado como un tonto o un loco por intentar hacer cosas tan distintas a las marcadas por la sociedad en la que se encuentran.

El temor es el arma más poderosa que se encuentra escondida en las sociedades. El temor al rechazo por parte de los demás, incluso de los más cercanos. El temor es lo que frena al ser humano de salir de su burbuja y explorar todo lo maravilloso que se encuentra fuera de ella. Este es el problema que experimentan los inexpresivos seres, pero también el problema que experimenta nuestra sociedad hoy en día. 

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